CONCEPCION.- La inseguridad fue anoche aquí el eje de un acalorado debate en el que el ministro fiscal Edmundo Jiménez admitió que la problemática en cuestión “es grave y difícil de dimensionar”.
Con voz tenue y sin perder la cordura ante las recriminaciones, insistió: “creo que se quedan cortos al exponer la situación y en este contexto hay hechos surrealistas” dijo. Enseguida remató: “por eso he venido a escuchar las propuestas que tienen ustedes para tratar de revertir este drama” apuntó.
Jiménez habló ante una nutrida concurrencia de vecinos de este municipio autoconvocados ante la creciente ola de robos y hurtos que advierten en el medio. Algunos expusieron su experiencia particular de robos y asaltos sufridos en la ciudad.
El encuentro se desarrolló en la sede del Centro de Defensa Comercial del Sud y fue encabezado por los dirigentes locales Julio Delgado, titular del gremio de comerciantes; la médica Adriana Bueno, del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas) y la empresaria Cristina Fernández. Además de Jiménez, asistieron como invitados el obispo José María Rossi, la jueza delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Elena Grellet; el secretario de Seguridad de la Provincia, Pablo Hofer; el jefe de la Policía de la provincia, José Dante Bustamante; el jefe de la Regional Sur (URS) comisario Humberto Ruezgas y los cuatro fiscales de Instrucción del Centro Judicial local.
Duras acusaciones
Jorge Echayde, fiscal de la Iª Nominación, en un tramo de la reunión formuló un descarnado reconocimiento de las limitaciones que afronta la Justicia en el afán de esclarecer varios delitos que tramitan él y sus pares. “Los delincuentes se perfeccionan al perpetrar un delito y de ahí que nosotros tenemos más dificultades para formular las acusaciones con las pruebas necesarias. No tenemos las herramientas técnicas o científicas necesarias. Y hay que avanzar sobre esta situación” expuso.
El representante del ministerio público se vio obligado a hablar ante una dura recriminación que le formuló Silvia Bulacio en razón de que el crimen de su hermano, asesinado en su casa hace tres años, todavía se encuentra impune.
Otro que pasó un momento desagradable fue el comisario Ruezgas. Fue cuando el dirigente Delgado exigió que los servicios adicionales de la Policía sean eliminados porque, al menos en esta ciudad, son “una caja de corrupción” aseguró.
Ruezgas dio a entender que la falta de presencia de policías en las calles se debe a que están cumpliendo otras tareas. Bustamante aclaró que los adicionales se cumplen en los días de franco y no pueden ser suprimidos porque responden a un derecho particular de los uniformados a trabajar para reforzar sus ingresos. La dirigente Bueno remarcó que “los que padecemos la inseguridad estamos cansados de los discursos y por eso exigimos hechos”.
En tanto que la comerciante Fernández planteó la necesidad de concretar soluciones que “reflejen la interacción de los distintos estamentos del Estado”. “Que no nos tengan de a un lado a otro cuando reclamemos respuestas” dijo.
Respuesta oficial
Jiménez sostuvo que la justicia dispone de los recursos suficientes para que en el próximo presupuesto se refuerce lo tecnológico y humano. “Habrá que determinar cuántos fiscales más hacen falta tanto en la Capital como aquí. Por ahora ya estamos en vía de designar uno nuevo” anunció.
Plan estratégico
A su vez el secretario de Seguridad dijo que el plan estratégico de seguridad apunta a instalar la mayor cantidad de policías en las calles. De ahí que, por ejemplo, no se dispuso abrir una nueva comisaría en este municipio. “No queremos uniformados tras las paredes” sostuvo. Anunció que el 911 que funciona sólo en la capital va a ser ampliado al resto de la provincia y que se incorporarán nuevos móviles.
Los desamparados
El obispo Rossi, al intervenir en el debate, dijo que la inseguridad es responsabilidad de todos y para abordarla hace falta un mea culpa.
“Al menos hoy escuché a algunos que lo hicieron. Y también se habló de corrupción. Esto existe en todos los estamentos y está en los que tienen responsabilidades en tratar de combatirla”, sostuvo. Habló enseguida de los que no tienen la posibilidad de estar cerca de la justicia o la policía. “Hay que pensar en los viven en la periferia. Ahí en donde se sufre la delincuencia lejos de todo” advirtió.
Por su parte, Hugo Cabral, Defensor del Pueblo, elogió la convocatoria de los vecinos para un debate que “mejora la calidad de la democracia”. “La inseguridad no va a desaparecer a corto plazo porque involucra factores económicos, culturales y sociales que deben abordarse con profundidad. De todos modos hay acciones posibles para aliviarla”, añadió. Cabral recibió de parte de los autoconvocados una carpeta con reclamos de medidas de seguridad que tiene 7.000 firmas de vecinos. Incluyen la creación de una nueva comisaría, mayor presencia policial en las calles y control de motocicletas, entre otras.